AGROSMARTcoop - Plataforma de VT/IC

Los mejores vinos de 23 bodegas ecológicas se mostraron ante un centenar de asistentes

Un total de 23 bodegas ecológicas, pertenecientes a Spanish Organic Wines, ofrecieron a un centenar de profesionales del sector una cata de sus mejores vinos respetuosos con el medio ambiente. Los asistentes pudieron degustar la máxima expresión del terroir y de la viña en cada sorbo. La jornada además contó con la conferencia de la sumiller Clara Antúnez sobre las diferencias entre los vinos ecológicos, biodinámicos y convencionales y trató sobre el debate abierto en torno a los sulfitos en el vino.

Spanish Organic Wines (SOW), que agrupa a bodegas familiares que trabajan en ecológico, ofreció una cata inédita en el Palau Robert de Barcelona de los mejores vinos de 23 bodegas asociadas. Los participantes degustaron elaboraciones diversas y singulares en una jornada con un único hilo conductor, el respeto por el medio ambiente.

España es líder en el mundo en la producción de vinos ecológicos, y Cataluña está entre los territorios que más han contribuido a ello, por lo que la afluencia de público profesional y aficionado fue muy importante.

Hasta Barcelona acudieron los viticultores de 23 bodegas de toda España, que llevaron sus vinos para que prescriptores, sumilleres, enólogos, estudiantes y otros representantes del sector pudieran probarlos. Así, se pudieron degustar las elaboraciones de Arriezu Vineyards, Finca el Molar, Celler Coma d’en Bonet, Bodegas Páramo Arroyo, Bodegas Robles, Bodegas Pinuaga, Bodegas Bagordi, Celler Rendé Masdéu, Tinedo Bodega y Viñedos, Bodega La Tercia, Can Suriol, Bodegas Corisca, L’Olivera, Viña Cerrón, Biurko Gorri, Navarrsotillo, Castillo Mendoza, Camino Alto, Oliver Moragues, Vega Tolosa, Altolandón, Viña Ijalba y Vins de Taller.

Francesc Suriol, vocal de SOW, Susana Munilla Secretaria General de SOW, Antoni Falcón Vicepresidente de SOW y Clara Antunez Sumiller y ponente en la jornada

La jornada comenzó con una sesión guiada para los prescriptores, continuó con una cata abierta al sector donde participaron más de un centenar de personas y finalizó con la conferencia de la sumiller Clara Antúnez sobre las diferencias entre los vinos ecológicos, biodinámicos y convencionales.

Antúnez defendió una viticultura más respetuosa con el entorno, lo que revierte en los vinos. «Si respetamos más la naturaleza, la naturaleza se expresa«, indicó, y ha añadido que el viticultor debe acompañarla porque el terroir se muestre tal como es. Su experiencia muestra que en «los buenos vinos ecológicos» se notan más las diferencias de añada y variedad que en un convencional, que «quizás es más lineal» año tras año.

Para Antúnez, «no es fácil trabajar en ecológico«, entre otras razones por las dificultades que se afrontan en el medio rural, pero insistió en que las bodegas que optan por esta forma de cultivar la tierra «ayudan a reconstruir la equilibrio natural«.

La jornada acogió también una conferencia de la sumiller Clara Antúnez

Por otro lado, Antúnez también se refirió al debate abierto sobre los sulfitos en el vino. Considera que hay que añadir la cantidad justa para conservarlo y evitar efectos indeseados como las contaminaciones bacterianas. «Es la dosis que crea el veneno«, razonó e hizo hincapié en que los tomates y productos fermentados como el chucrut o el mismo vino ya contienen sulfitos generados de manera natural.

Antúnez subrayó que el objetivo final debe ser elaborar vino de calidad, y reivindicó que uno de los caminos para lograrlo también implica que la relación del viticultor con el consumidor esté basada en «la confianza y la honestidad«.

Por su parte, el viticultor de Vins de Taller y vicepresidente de la SOW, Antoni Falcón, repasó por qué es recomendable optar por beber vino ecológico: por respeto al medio ambiente, por salud y las diferencias en la cata.

Trabajar en ecológico implica más trabajo en el campo

Falcón recordó que aún queda pendiente alcanzar un consenso internacional sobre cómo etiquetarlo, pero insistió en que no hay duda de que es la garantía de ofrecer «la máxima expresión del terroir y de la viña«, a diferencia de lo convencional, que a menudo es más homogéneo. Falcón indicó que los vinos «pueden ser buenos o malos, ecológicos o no, pero los pesticidas y en especial los sistémicos reducen la biodiversidad y hacen homogeneizar el vino, que no se noten las añadas, ni el terroir, que no tenga matices«.

En opinión de los viticultores miembros de la SOW trabajar en ecológico implica más trabajo en el campo «para obtener la máxima calidad posible» de la uva. Además recordaron que procuran ser muy pulcros en la bodega, uno de los factores esenciales para lograr vinos de alta calidad.

Por su parte, los asistentes se pronunciaron sobre el atractivo de los vinos y compartieron el debate abierto en el sector sobre cuándo es más conveniente ponerlos a la venta. En ocasiones es mejor esperar un tiempo para que hayan completado el correspondiente reposo en botella, como se evidenció en la cata con algunos blancos jóvenes a punto óptimo de consumo a pesar de ser de la añada 2017. Las bodegas participantes conscientes de este detalle, guardan algunas botellas de cada añada para ponerlas a la venta en unos años.

Fuente: Tecnovino