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Industria 4.0 y sostenibilidad, ejes en transferencia tecnológica

Tecnifood ha hablado con los principales centros tecnológicos e instituciones para conocer sus líneas de trabajo en el campo de la investigación y la innovación, auténticos ejes de la transferencia tecnológica.

Aimplas

“El cuidado del medio ambiente es clave para lograr un desarrollo económico sostenible en todos los sectores. Por ello seguimos los criterios de economía circular partiendo del ecodiseño desde que pensamos el producto, teniendo en cuenta por ejemplo su reciclabilidad, hasta el punto de desarrollo de los materiales que lo componen para que sean los idóneos según el ciclo de vida del producto. En industria 4.0 destacamos en tecnologías como la fabricación aditiva, la impresión 3D, la plastrónica o el blockchain. como herramienta de mejora de la trazabilidad de los envases y de la seguridad alimentaria, así como su potencial en el reciclado de producto”.

Ainia

“La sostenibilidad y la Industria 4.0 son líneas trasversales para nosotros. Prácticamente están presentes en todas nuestras iniciativas y proyectos. Además, estamos inmersos en el desarrollo de un plan estratégico de transformación digital a cuatro años, 2017-2020, que hemos llamado: “Ainia 4.0”, porque queremos posicionarnos en el nuevo entorno y ser capaces de ofrecer a las empresas nuevos servicios tecnológicos más avanzados, digitalizados y adaptados al horizonte 2020. El objetivo buscado: la personalización de producto llevada a sus máximos y consecuentemente también la flexibilidad de producción, haciendo más con menos, a más velocidad y de forma más eficiente.
En el ámbito de la producción sostenible en la industria alimentaria, la bioeconomía será el camino. Ésta debería desarrollarse sin llevar residuos a vertedero gracias a modelos basados en Economía Circular. En este sentido, Ainia es pionero y está trabajando intensamente en el contexto nacional y europeo en la aplicación de biorrefinerías para un aprovechamiento eficiente e integral de los residuos orgánicos, en el que destaca el proyecto Urbiofin. Otra línea de investigación vinculada con la sostenibilidad es la correcta gestión y utilización del agua. En esta línea de trabajo hay que destacar el proyecto Eco3wash”.

Anfaco-Cecopesca

“Una parte importante de la investigación llevada a cabo en Anfaco-Cecopesta está enfocada a la utilización de herramientas de ingeniería avanzada, como son la simulación térmica transitoria, la simulación de procesos y la realidad virtual, así como a la introducción de soluciones de automatización y robótica en los procesos productivos, que servirán para potenciar la competitividad de las empresas. Las tecnologías habilitadoras que se implementan en la Industria 4.0 permiten simular y predecir resultados de proceso y producto antes de su ejecución, para posteriormente implantarlos en fábrica con periodos de tiempo menores, ayudando a una toma de decisiones de alto impacto sobre la cadena de valor y el modelo productivo. Es aquí donde la investigación en ingeniería avanzada proporciona herramientas fundamentales para potenciar la eficiencia productiva, la sostenibilidad y la innovación, generando productos de alto valor añadido”.

Aptla

“La cuarta revolución industrial o industria 4.0 está entrando de forma imparable en las IAB. El consumidor está muy informado y esto lo hace más exigente, factor imprescindible en la detección de nuevos nichos de mercado. Los consumidores demandan alimentos diseñados para sus necesidades específicas y reclaman que éstos sean, además, saludables, naturales y respetuosos con el medio ambiente. Asimismo, requieren que estas características estén probadas mediante evidencias científicas. La normativa europea en esta materia ha influido definitivamente en esta tendencia”.

Asincar

“En Asincar creemos que la monitorización de procesos para el control de la eficiencia y la reducción de costes de producción, así como la sensorización para el aseguramiento de la calidad y la seguridad alimentaria, son cuestiones sencillas, por las que prácticamente cualquier pyme agroalimentaria puede comenzar, sin necesidad de desarrollar una inversión muy elevada. Nuestro centro está trasformando digitalmente nuestra planta piloto.
Esta planta piloto se ha convertido, por tanto, en un demostrador, donde nuestras pymes acuden a conocer diferentes sistemas relacionados con la trasformación digital, para poder estudiar su posible incorporación en sus empresas”.

Azti Tecnalia

“Una de las líneas de especialización de Azti es la cadena alimentaria 4.0, donde se trabaja en el desarrollo de tecnologías más eficientes de procesado, en sistemas de clasificación online de alimentos con sensores y en procesos de automatización. En concreto trabajamos en tres líneas: sensórica avanzada, con el desarrollo de herramientas inteligentes, no destructivas; modelos predictivos de la calidad y el proceso, mediante el tratamiento de datos complejos; y diagnóstico 4.0 personalizados a industrias alimentarias para identificar su estado de madurez respecto a la implementación de la 4.0, elaboramos hojas de ruta ad hoc para su implementación, acompañando a la empresa en todo el proceso”.

Bdi Biotechnology

“La industria 4.0 y la sostenibilidad tienen un impacto muy evidente en la IAB y el desarrollo de nuevos productos. La hiperconectividad de los consumidores, fabricantes y mercados, sumada a una demanda clara por la sostenibilidad supone un estímulo vital para la innovación de la industria anclada en procesos de fabricación tradicionales”.

Cartif

“El concepto Industria 4.0 es relativamente nuevo, pero las tecnologías habilitadoras que conlleva no lo son en su mayoría (inteligencia artificial, IoT, etc), por lo que Cartif ha sido capaz de afrontar proyectos de investigación en este ámbito e incluso nos ha permitido integrar diferentes resultados de investigaciones anteriores para poder dar respuesta a algunas necesidades de los clientes. Asimismo, el concepto Industria 4.0 representa un lenguaje común que permite hablar un mismo idioma entre proveedores tecnológicos y usuarios finales como por ejemplo la industria agroalimentaria”.

Cetal

“La influencia de la Industria 4.0 es absoluta pero no sólo en nuestros proyectos sino, en general, en toda la investigación alimentaria actual. El momento que vivimos señala la necesidad de incorporar a todos los procesos del sector los importantes avances tecnológicos que se están desarrollando. Y ya, más centrados en nuestra actividad, un ejemplo claro es el proyecto en el que participamos sobre Smart farming y/o digitalización del medio rural, en el que mediante el uso combinado de sensores e Internet de las Cosas (IoT) se pretende controlar la calidad de la leche en los tanques de conservación, lo que permitirá proporcionar al sector de la industria láctea una leche con una calidad microbiológica óptima, aumentando de esta forma la confianza por parte de la Industria en las explotaciones lecheras”.

Cial Csic

“En el CIAL, nuestros científicos investigan las bases subyacentes y las aplicaciones de los ingredientes alimentarios. Podemos destacar que tenemos un simulador gastro-intestinal, dado que la microbiota intestinal es un factor importantísimo en la nutrición de cada uno de nosotros, y los ingredientes alimentarios que la modifican, también. Además, contamos con una plataforma de metabolómica, para llevar a cabo estudios del efecto de ingredientes alimentarios en el metabolismo. En cuanto a la contribución a la sostenibilidad del medio ambiente, podemos destacar que estudiamos y desarrollamos procedimientos de obtención de componentes valiosos utilizando técnicas con bajo consumo energético, como las altas presiones, microondas, ultrasonidos, pero debemos destacar la extracción limpia de componentes que se realiza en la planta de fluidos supercríticos Novalindus”.

Cicytex-Intaex

“La industria 4.0 se trata de una realidad a la que los centros de investigación tienen que dar respuesta, y en un corto plazo a través de la digitalización, robótica, big data o modelización. Para ello es más que necesario que químicos, biólogos o tecnólogos trabajen conjuntamente con ingenieros o economistas para dar soluciones globales a las necesidades de las empresas con la finalidad de conocer las tendencias del mercado y emprender estrategias que se adapten a las demandas actuales. En cuanto a la sostenibilidad, aunque ésta sea el equilibrio entre los vectores económico, social y medioambiental, es sin duda la preocupación medioambiental la que está más presente, y ahí es donde la circularidad de los procesos, tanto en reducir insumos como en reutilizarlos o reciclarlos, están presente en los planteamientos de los trabajos que se están abordando. La industria agroalimentaria genera gran cantidad de residuos alimentarios que, en muchos casos, son fácilmente reutilizables para la obtención de nuevos productos (alimentos o bebidas en este caso) con un alto valor añadido”.

Cidaf

“Actualmente Cidaf está realizando un importante apuesta por las innovaciones en cuanto a sostenibilidad, ya que es una de las líneas principales de trabajo del centro”.

Cnta

“La digitalización del sector está llevando a una mayor necesidad de disponer de datos de los procesos productivos en tiempo real. En CNTA, el desarrollo de aplicaciones para el control de parámetros ligados a la calidad y seguridad de los alimentos es una de nuestras líneas estratégicas con la que contribuimos al desarrollo, validación e implantación de sistemas de detección rápidos o en línea para la determinación de dichos parámetros. Adicionalmente, la integración de datos de proceso y de control de producto permite el desarrollo de aplicaciones para la mejora de la eficiencia de procesos sin perder de vista la calidad y la seguridad de los productos”.

Ctc

“Si bien el concepto de Industria 4.0 aún es relativamente novedoso, su implantación en la IAB es cada vez mayor y supone una ventaja competitiva frente a aquellas empresas que se quedan rezagadas porque no entiendan todavía los cambios y oportunidades que trae consigo la Industria 4.0. Todas aquellas que no se adapten corren un claro riesgo de perder cuota de un mercado tan globalizado como el actual. En este sentido, fruto de una reciente colaboración con el grupo Coren, materializada con una Unidad Mixta de Investigación se han llevado a cabo desarrollos de la Industria 4.0, en proyectos Caliave, Estudio de las estrategias integrales para la mejora de la calidad de la canal de pollos, y Reprofert, Estrategias de manejo para la mejora de la homogeneidad y de los índices reproductivos en reproductores pesado de pollo de carne”. También, bajo la filosofía del fomento de la Economía Circular y mejora de la sostenibilidad, el CTC ha desarrollado distintos proyectos que tienen como finalidad la implementación de procesos que permitan dar mayor valor añadido a los subproductos generados por la IAB”.

Ctic-Cita

“Ambos conceptos están forman parte de nuestros objetivos de forma transversal. Por un lado, la digitalización del consumidor, sobre el que gira todo el proceso de innovación alimentaria. Y, por otro lado, la digitalización de los procesos, para monitorizarlos y mejorarlos de manera continua para que sean cada vez más sostenibles. También aplicamos el criterio de sostenibilidad cuando trabajamos en desarrollos de las materias primas cárnicas, vegetales, etc. y de los materiales, como los de los envases, buscando siempre la mejora de los existentes y buscando nuevas alternativas que hagan más sostenible nuestro sector”.

Eurecat

“Son dos líneas centrales en nuestra actividad. En industria alimentaria 4.0 trabajamos en sistemas inteligentes de apoyo a las decisiones (smart management systems), ciberseguridad y blockchain, visión artificial, realidad virtual, robótica y automatización, modelización y simulación, soluciones en materiales y mitigación procesos de corrosión y acompañamos a la empresa en toda la formación que ello conlleva. En sostenibilidad tenemos I+D y proyectos en cuatro grandes áreas (Aguas, Residuos, Suelos y Energía) y los estructuramos en soluciones en economía circular y sostenibilidad, ecología industrial e impacto ambiental, ciclo integral del agua, eficiencia energética y baterías, entre otros campos”.

Irta

“El IRTA participa en proyectos en los que se hace uso de las tecnologías que forman parte de la industria 4.0 o en los que ayudamos a desarrollar algunas de estas tecnologías para la industria alimentaria. Trabajamos en el campo del IoT, cloud computing, análisis masivo de datos (big data e inteligencia artificial), la utilización de técnicas de modelización y simulación de procesos, herramientas para evaluar y validar la seguridad microbiológica. A nivel de sostenibilidad se trabaja en dos direcciones. Por un lado, en la reducción del consumo energético, bien aplicando nuevas tecnologías o fuentes de energía renovable, por ejemplo, utilizando energía solar térmica como fuente de calor para los procesos térmicos. Por otro lado, en la reducción de residuos de los procesos de elaboración, como podría ser la reducción de las salmueras en la producción de jamón curado”.

Itacyl

El cambio hacia la Industria 4.0 está abriendo las posibilidades de innovación en productos y procesos de la industria alimentaria, ya que facilita una mayor flexibilidad a la hora de introducir cambios en sus procesos. En este sentido, se está produciendo una aceleración de la demanda por parte de las propias empresas procesadoras de desarrollo de nuevos productos, lo cual puede deberse en parte a esta gran transformación.
Por otro lado, la sostenibilidad es central en la línea de investigación de valorización de subproductos como por ejemplo del procesado de cereales o de vegetales, suponiendo una creación de valor añadido para la propia industria que produce dichos residuos o subproductos de bajo valor, y la reutilización de recursos de manera integrada en la economía circular”.

Plásticos en el punto de mira

Las tecnologías están transformando el sector del plástico y comienzan a aparecer modelos de negocio emergentes a partir de sus prometedoras propuestas. Los avances de la industria 4.0 interconectan cadenas de valor y la innovación en nuevos materiales y sus aplicaciones es constante. A todo ello se suma el reto de la sostenibilidad, que obliga a un replanteamiento del sector. De todo ello nos hablan los centros tecnológicos e instituciones de transferencia.

Aimplas

“Los materiales plásticos no solo están en el punto de mira de la sociedad, han sido los primeros en los que se ha fijado la Comisión Europea para desarrollar una Estrategia en Economía Circular. Y no es de extrañar puesto que son tan versátiles y tienen tantas aplicaciones que hacemos un uso muy intensivo de ellos. El problema no es el material. El problema es el residuo mal gestionado. Más cuando los materiales plásticos son reciclables, por lo que sus residuos son auténticos recursos. Por eso trabajamos para desarrollar materiales más reciclables, con contenido en material reciclado y también en procesos de reciclado que permiten dar aplicaciones de alto valor añadido a ese residuo. Paralelamente desarrollamos materiales alternativos como los biodegradables, compostables o los fabricados a partir de fuentes renovables. Esto no supone renunciar a la capacidad de conservación de los materiales plásticos. Al contrario, se trata de dotar a estos nuevos materiales de las mismas propiedades que poseen los plásticos convencionales”.

Ainia

“Los plásticos ayudan a garantizar la seguridad de los alimentos y a reducir su desperdicio. Los materiales plásticos tienen grandes potencialidades y aplicaciones en los sectores para los que trabajamos. Sin embargo, existe una necesidad urgente de abordar los problemas ambientales que hoy ensombrecen estas potencialidades. La estrategia europea (Economía Circular del Plástico H2030) pone el acento en la prevención de la generación de residuos plásticos y el aumento del reciclado de plásticos, además de estimular nuevos modelos de negocio, producción y consumo, inteligentes y circulares que cubran toda la cadena de valor. Esta estrategia sienta las bases de una nueva economía del plástico, donde el diseño y la producción de plásticos y productos plásticos respetan plenamente las necesidades de reutilización y reciclaje, y se desarrollen y promueven materiales más sostenibles. Desde nuestro punto de vista, el reto está en conseguir que en menos de diez años todos los envases plásticos para alimentos que se comercializan en la UE sean reciclables, reutilizables y compostables. Pero, además, estos envases deberán cumplir con los requisitos no solo de sostenibilidad, sino también de seguridad alimentaria (fundamentales para los fabricantes de alimentos y la distribución), de comodidad y funcionalidad (para distribución, fabricantes y consumidor), siendo a la vez competitivos en costes. En este ámbito destacar nuestros proyectos, PHBottle, WheyPack, Susccipack, Refucoat y Convipack”.

Anfaco-Cecopesca

“Los plásticos supusieron desde su aparición masiva en los años 50-60 una revolución tecnológica para todos los sectores industriales, siendo actualmente imprescindible para el consumidor y la industria actuales especialmente en el ámbito del envasado de alimentos. Existe una amplia capacidad de investigación en el ámbito alimentario donde ciertos desarrollos son ya una realidad, y otros son una necesidad. En el primer caso podemos situar los desarrollos ligados con la conveniencia y los conceptos ready to eat ready to cook,. No obstante, es creciente la investigación y desarrollo hacia nuevos materiales plásticos o alternativos al plástico que permitan minimizar el empleo de los plásticos actuales, su reciclaje o una fácil degradación manteniendo las propiedades físicas que hacen que su uso sea tan masivo como imprescindible en el sector”.

Aptla

“La incorporación de nuevos materiales más sostenibles (obtenidos con materiales reciclados y/o plásticos con menor impacto medioambiental), plásticos con mejores cualidades técnicas o los envases activos obliga a estudiar las interacciones envase-alimento y su contribución al mantenimiento de las características de los alimentos durante su vida útil. Se necesita una colaboración efectiva entre centros tecnológicos involucrados en el desarrollo de alimentos: especialistas en materiales de envasado, expertos en técnicas de procesado y/o laboratorios de referencia puesto que, en ocasiones, es difícil que en un único centro se cuente con las técnicas y experiencia necesaria para abordar todos los aspectos del desarrollo del proyecto”.

Asincar

“Se está produciendo una evolución en este sentido que puede determinar un cambio de paradigma en la forma de comercialización de muchos alimentos. La búsqueda de alternativas a diferentes plásticos centra a día de hoy un esfuerzo importante en muchos centros tecnológicos, pero sin lugar a dudas la búsqueda de métodos alternativos de conservación también será un factor determinante en nuestra actividad para poder ayudar a las empresas a superar esta dificultad”.

Azti Tecnalia

“El packaging es y será más en el futuro uno de los grandes desafíos del sector. La tendencia hacía un mundo urbano, unidades familiares más pequeñas, con soluciones más personalizadas, en muchos casos individualizadas y la conveniencia como uno de los principales motores de transformación para generar nuevos momentos de consumo está provocando un incremento del uso de envases y embalajes. La innovación en este campo tiene que generar soluciones de nuevos materiales con menor impacto ambiental, no sólo como respuesta a las demandas sociales, sino por la normativa que se desarrollará en términos de mayor exigencia en el futuro”.

Bdi Biotechnology

“Existen muchas empresas trabajando para poder ofrecer nuevos materiales y soluciones alternativas al plástico tradicional. Nosotros hemos ejecutado algunos proyectos de evaluación del uso de algunas bacterias en la producción de bioplásticos y estamos seguros de que esta actividad investigadora va a seguir creciendo en relación a la demanda de éstos productos alternativos”.

Cartif

“Las ventajas con las que contaba el plástico como material cuando comenzó su expansión, a mediados del siglo pasado, han revertido en severas desventajas para el medio ambiente y es el aliado número uno de la contaminación. Su bajo precio hace que nos deshagamos de él rápidamente, sin pensar en reutilizarlo, y su larga existencia hace que perdure entre nosotros durante largos periodos de tiempo, en los que puede causar grandes daños. Por eso, los centros tecnológicos y de investigación tienen la obligación de proponer alternativas más sostenibles que puedan cubrir las necesidades del mercado. Desde hace algunos años la actividad investigadora se ha enfocado hacia este tipo de materiales en varios aspectos. Entre ellos, destaca la búsqueda de nuevos materiales que sean biodegradables y puedan sustituir los plásticos que se usan en la actualidad, procesos que puedan degradar los plásticos existentes de una manera más sostenible y técnicas de conservación que permitan eliminar el uso excesivo de plásticos en la vida diaria”.

Cetal

“Los plásticos son materiales útiles y convenientes, pero también representan uno de los mayores problemas medioambientales del mundo. Sin embargo, tanto la industria como la sociedad siguen dependiendo en gran medida de su uso. El problema de los plásticos afecta de forma directa a la IAB y ésta debe intentar adaptarse a la problemática actual mediante el desarrollo y uso de envases sostenibles. El empleo de envases realizados con materiales de base biológica para el envasado de productos alimentarios será clave en la próxima generación de envases sostenibles”.

Cial Csic

“Sin duda alguna, la eliminación de los plásticos va a suponer grandes cambios en la industria alimentaria. Las técnicas de envasado mejorarán y los centros de investigación científico-tecnológica tendrán mucho qué decir en este ámbito. Centros de investigación en materiales nuevos serán los protagonistas de la investigación en esta faceta de los alimentos. Será deseable que los especialistas en materiales, y en alimentos trabajemos conjuntamente. Además, hay que tener en consideración la enorme capacidad de cambio de la logística de la distribución. El impacto social de todo ello en su conjunto puede ser muy grande, y todos los sectores implicados habrán de complementarse para estudiar las alternativas, investigar e innovar en este campo”.

Cicytex-Intaex

“La apuesta por la Economía Circular exige que en 2030 todos los envases de plástico existentes en el mercado de la UE deberán ser reutilizables o reciclables, lo cual supone un tiempo de cambios y un impulso a la innovación tecnológica en el sector del packaging. Se trata de buscar alternativas que determinen el uso de nuevos materiales para envases duraderos, reutilizables y que permitan un reciclado de alta calidad en los que se integren seguridad y sostenibilidad. Desde INTAEX se está desarrollando una línea de investigación para la obtención de bioplásticos activos, obtenidos de los subproductos y residuos de la industria agroalimentaria, en base a una economía circular y bioeconomía. Se apuesta por materiales sostenibles que en algunos casos actúen sobre el alimento (envases activos: inhibidores de oxígeno, antimicrobianos…) o que en otros, informe al consumidor sobre propiedades del alimento (envases inteligentes)”.

Cidaf

“La tendencia en la reducción de plásticos y en la producción de alternativas más sostenibles es una realidad a la que todos los centros tecnológicos debemos sumarnos. Es cada vez mayor el uso de envases activos e inteligentes, y ya es una realidad la producción de bioplásticos a partir de residuos hortofrutícolas. Esta línea de trabajo se ha desarrollado en diversos proyectos de ámbito nacional en los que ha estado involucrado Cidaf. Además, estamos trabajando en la incorporación de extractos procedentes de subproductos u otro tipo de extractos con actividad antibacteriana, antifúngica o antioxidante que mejoren la vida útil del producto envasado lo que redundaría en una disminución en la producción de plásticos”.

Cnta

“Sin duda, la creciente concienciación social del problema medioambiental que suponen los plásticos y en particular los de un solo uso, así como los cambios legislativos están impulsando un gran esfuerzo investigador en este ámbito a nivel mundial. La dificultad de desarrollar soluciones que aúnen las propiedades tecnológicas y funcionales (en el caso del envase alimentario, por ejemplo, la alta barrera al oxígeno o la humedad, la resistencia cambios de temperatura o los largos tiempos de vida útil de algunos alimentos) con la biodegradabilidad / compostabilidad o una reciclabilidad mayor, hace que los desarrollos estén tardando más de lo esperado en alcanzar niveles comerciales. En CNTA evaluamos las propiedades de dichos materiales, así como su compatibilidad y funcionalidad en contacto con los alimentos para garantizar que toda la innovación que se realiza en nuevos materiales es segura, desde un punto de vista de seguridad alimentaria, para el consumidor. Por otro lado, podrían existir oportunidades de investigación en el desarrollo de nuevas estrategias de conservación que permitan adoptar envases con propiedades menos exigentes”.

Ctc

“La industria del plástico tiene una importancia muy significativa a nivel mundial y aparte de centros tecnológicos dedicados exclusivamente a este campo, todos los centros tecnológicos dentro del ámbito de la IAB, deberían de tener entre sus líneas de investigación la aplicación de plásticos más respetuosos medioambientalmente. Para la IAB, los compuestos activos con actividades antimicrobianas y o antioxidantes son los más atractivos, de ahí que existan numerosas investigaciones en curso sobre bacteriocinas (nisina y pediocina), extractos naturales de plantas ricos en compuestos polifenólicos y aceites esenciales de plantas como romero, tomillo, orégano, …etc. El mercado de envases activos, aun siendo menor al del envasado tradicional y de atmósferas modificadas, está en continuo crecimiento con una estimación de ventas a nivel mundial de 11.900 millones de dólares en 2017 de acuerdo con un informe de la compañía americana BCC. Además, la industria de los plásticos, debe desarrollarse en el futuro siguiendo los principios de la química verde (elección de disolventes y reactivos menos contaminantes, así como la búsqueda de agentes biocompatibles para desarrollar procesos económicos y de eficiencia energética para la producción de polímeros). En este sentido, debido a la preocupación ambiental causada por el envasado plástico de alimentos, las demandas de los consumidores se centran actualmente en películas comestibles y plásticos biodegradables provenientes de fuentes renovables de subproductos de origen agroindustrial. Se está investigando en películas y recubrimientos comestibles a partir de carbohidratos (celulosa, pectina, quitosano, alginato y almidón), proteínas (colágeno caseína, gelatina), lípidos o la combinación de estos compuestos con actividad antioxidante y/o antimicrobiana”.

Ctic-Cita

“Éste es un tema importante dentro de nuestros campos de actuación y además como ejemplo, estamos implicados en primera línea en dos grandes iniciativas a nivel europeo en las que estamos abordando estos retos. En concreto se trata de los proyectos: Newpack, en el marco del programa Horizon 2020 se centra en el desarrollo de nuevos bioplásticos más competitivos y sostenibles, de cara a reducir el impacto ambiental de los envases de plástico.. Y Nanopack, financiado por el programa de investigación e innovación Horizon 2020 de la Unión Europea, tiene como objetivo mejorar la seguridad alimentaria de los envases y embalajes, alargar la vida útil de los alimentos y, así, reducir los residuos. Ello se consigue gracias al uso de aceites esenciales antimicrobianos, introducidos dentro del nanomaterial (nanotubos) que forma el envase y capaces de la liberación de esa sustancia antimicrobiana”.

Eurecat

“Efectivamente, estamos trabajando en soluciones para esta necesidad de mercado que ha centrado mucha atención mediática y de los consumidores en los últimos meses. Tecnologías alternativas al calor para lograr vida útil, fuentes o materiales más sostenibles o con menor impacto ambiental, ingredientes o formulaciones que ayuden a reducir determinados tipos de plásticos, entre otros. Aunque hay que tener presente la contradicción del mercado: algunos consumidores buscan reducir el uso de plásticos, pero otros quieren formatos más convenientes, vidas útiles muy largas y etiquetas limpias sin aditivos. Se trata de un reto muy complejo, por lo que estamos trabajando en algunas líneas. Veremos resultados en el medio plazo, espero”.

Irta

“Este reto genera nuevas posibilidades tanto en el estudio de materiales como en la adaptación de la composición de los alimentos a los futuros materiales de envasado. Un cambio en las propiedades funcionales de los envases provocará un cambio en su permeabilidad al oxígeno y, por tanto, la sensibilidad a la oxidación del alimento y también al tipo de microorganismos que puedan crecer y deteriorarlo. Así pues, el material de envasado es un factor clave y determinante de la vida útil del alimento. Por tanto, la investigación en el caso de los materiales supone una oportunidad para reformular los alimentos, por ejemplo, mediante la adición de antioxidantes o con absorbedores de oxígeno integrados en los envases. Estas cuestiones plantean nuevas oportunidades de especialización en el diseño ágil de la seguridad alimentaria y de la conservación de las propiedades sensoriales de los alimentos para compensar la posible pérdida de las propiedades barrera de los nuevos materiales de envase. Si se pierde barrera al oxígeno, se facilita el crecimiento de microbiota que cause un deterioro de manera rápida. Para evitarlo se debe actuar en el proceso utilizando ingredientes que lo retarden o bien disponer de una distribución muy rápida.
Las tendencias actuales parece que apuntan a disminuir los espesores de los plásticos y también del volumen de gas que contienen los envases, de manera que se aumente la cantidad de alimento por unidad de volumen. Se trata de una cuestión de sostenibilidad durante el transporte (volúmenes menores) y de utilizar la menor cantidad posible de materiales plásticos. Reducir el material plástico utilizado y reformularlo (por ejemplo: monomateriales, aditivos que faciliten la biodegradación, evitar la formación de microplásticos, etc.) para aumentar su reciclabilidad y compostabilidad es una necesidad actual y de futuro para poder cumplir con las exigencias de la UE para el año 2030”.

Itacyl

“El 16 de enero de 2018 se aprobó la estrategia, Residuos plásticos, una estrategia europea para proteger el planeta, defender a los ciudadanos y capacitar a las industrias. Esta estrategia es parte de la transición hacia una economía circular. Las nuevas directrices europeas en reducción de plásticos sin duda han impulsado nuevas líneas de investigación en nuestro centro. La necesidad de desarrollar plásticos biodegradables con capacidad de conservar alimentos perecederos es un gran reto para la industria. Por ello, la investigación en este campo es fundamental para poder cumplir con la política de reducción a la vez de proporcionar soluciones a la industria. Dentro de esta línea se trabaja de manera muy activa en la búsqueda de nuevas fuentes para la producción de bioplásticos o materiales que puedan ejercer una función de protección como de conservación que minimicen los plásticos convencionales”.

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Fecha Publicación: 23/06/2019

Fuente: Techpress